¿Quiénes somos?

Carlos Riobóo

Como guitarrista y técnico de sonido, llevo muchos años conviviendo y relacionándome con los instrumentos y su sonido.

Empecé tocando la guitarra española con la que aprendí la riqueza de un sonido acústico donde los dedos, la pulsación y la técnica en general lo eran todo. Más tarde me inicié con la guitarra eléctrica comprándome una Fender Stratocaster de 1992 americana dando por hecho que su sonido era los suficientemente bueno. Usaba un amplificador de transistores bastante modesto y sólo prestaba atención a lo que tocaba sin ser muy consciente de la calidad del sonido. Más adelante, un amigo me descubrió los amplificadores de válvulas con un Fender Bassman y mi universo sonoro explotó. Podía expresar muchos más matices de dinámica y por fin  mi guitarra se empezaba a parecer a las de los discos que tanto me inspiraban.

Pero no fue hasta que un guitarrista de blues me recomendó cambiarle las pastillas cuando me di cuenta de su importancia.  Mi guitarra se convirtió de pronto en otro instrumento.

Cuando comencé a colaborar con Jorge en Moreno Guitars y vi que bobinaba sus propias pastillas para sus guitarras empecé a investigar y experimentar fabricando multiples modelos. De ahí surgió la idea de crear Vilma Pickups donde poder desarrollar nuestra propia marca de pastillas artesanales.

Jorge Moreno

Siempre me interesaron las bellas artes, dibujar, el trabajo manual, la madera. Y después de un pasado en el mundo de la delineación y la gestión de proyectos, decidí orientar mi vida profesional hacia algo que me llenase de una manera diferente. Así es como armado con cuatro herramientas de dudosa calidad, un bloque enorme de wengué y una P90 de Gibson comencé a construir mi primer instrumento, que además de sonar medio decentemente, sirvió para ir trazando un ambicioso plan: crear mi propia marca de guitarras.

Fui probando gran variedad de pastillas que se ofertaban en el mercado y rápidamente llegué a una conclusión que a día de hoy todavía mantengo: si quería que mis instrumentos sonasen diferente, y que sonasen mejor según mi propio criterio, tenía que empezar a diseñar y bobinar mis modelos de pastilla. Construí mi propia bobinadora, la primera de muchas, y poco a poco fui creando una paleta de pastillas con las que me sentía cómodo y satisfecho, estas son la voz que proyecta el sonido de mis instrumentos.

Así es como, después de colaborar con Carlos Riobóo en el taller durante varios años, hemos aunado fuerzas para sacar adelante algo que creemos que merece la pena compartir: Vilma Pickups.